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lunes, 20 de julio de 2015

DÍA DEL AMIGO

Hoy es 20 de julio. La fecha “me sonaba”. Hasta que recordé: Hoy es el “día del amigo”. ¿Lo es? Porque no lo vi precedido por grandes publicidades, como otros años. Hoy mismo,  no lo vi en los principales portales de noticias ¿Entonces?
Busqué en internet y descubrí que las Naciones Unidas recomienda celebrar ese día el 30 de julio, coincidiendo con una fecha instituida en Paraguay allá por los 50.
No obstante ello, en Argentina, Uruguay y Brasil lo conmemoramos el 20 (¡¡HOY!!), recordando la llegada del hombre a la luna. Mejor dicho, la actitud de unidad mundial ese día de 1969, frente a los televisores.
Recuerdo que lo vimos en la que era casa de Laura (éramos solteros) con algunos amigos. No recuerdo quienes, sólo me acuerdo de Jorge K, que temía que a los astronautas se los tragara la tierra (mejor dicho, la luna) Inútil fue explicarle que antes de ese alunizaje, la luna ya había sido explorada.
Desde entonces algunos sostienen que todo aquello fue un montaje. Como a Jorge, me dedico a explicarles a los descreídos, que si el viaje hubiera sido falso, los rusos, que desde el Sputnik, venían superando ampliamente a los norteamericanos en la carrera espacial, hubieran saltado enseguida denunciando la patraña.
¿Lo dudás?
“¿Y si no sabían? ¿Si ellos también fueron engañados?”, me preguntan algunos. Les contesto que sólo basta ubicarse en  la época, en plena guerra fría y recordar que ambos países estaban mutuamente plagados de espías, contraespías y dobles espías. Hubiera sido imposible el engaño.
“¿Y por qué no volvieron más?”, insisten los escépticos. Mi respuesta es categórica: ¡¡¿Y-yo-qué-sé?!!
Así y todo, los incrédulos van desde mi abuela (comprensible en una persona nacida en el siglo XIX) hasta uno de mis hijos.
Pero en realidad, no importa si llegaron o no a la luna. Lo que importa es que ese día vivimos unidos a una imagen (o a un sonido los que lo tenían tele, que por entonces eran muchos). Una meta común para el ser humano.
Dejemos entonces otras fechas y usemos las que tenemos aquí, para saludar a nuestros amigos.
Y aquí el escéptico soy yo. ¿Quiénes son nuestros amigos? ¿Los que comparten nuestro muro? En tal caso yo no tengo amigos, porque no tengo Face.

No tengo ganas de definir qué es un amigo/a, esencialmente porque no lo sé. Pero mis amigos/as lo saben.


Esto nadie lo duda




jueves, 13 de noviembre de 2008

38º ANIVERSARIO

El 12 de noviembre, Laura y yo cumplimos 38 años de casados.
La comunidad de la parroquia Cristo del Perdón nos hizo estos 2 regalitos que nos emocionaron y que agradecemos.

domingo, 2 de marzo de 2008

El saludo

Cada vez que entramos a un comercio acostumbramos a saludar. Pero pueden existir algunas variantes:
1.- Que el dueño del negocio (o despachante) no se encuentre en ese momento en el mostrador, probablemente porque fue a buscar alguna mercadería al fondo. Entonces solemos guardarnos el saludo hasta que éste aparezca (aunque haya en el local otros clientes). ¿Es que nuestro saludo lo destinamos sólo a los poderosos? (en este caso es el que tiene el poder en el negocio)
2.- Si, dado el caso anterior, saludamos a los presentes, lo más probable es que ninguno nos conteste y si alguno lo hace, será mirándonos por sobre el hombro con un "mmmsdiammm".
3.- Cuando regresa el despachante, es muy difícil que nos salude.

De todas maneras creo que estamos concientes que el saludo es algo imprescindible en las normas de convivencia, y que si no saludamos o no nos saludan, "poralgoserá". Entonces me pregunto:
¿Por qué, cuando subimos al colectivo, no saludamos al chofer?